SEGUIDORES

domingo, abril 03, 2011

Plato del día: INCESTO, PEDOFILIA, BLASFEMIA, HEREJÍA Y HOMOSEXUALIDAD.

Una de las ediciones francesas de El cordero carnívoro.

Agustín Gómez-Arcos nació en Enix, un pequeño pueblo de Andalucía en 1933. Creció en el ambiente enrarecido y asfixiante de la dictadura franquista. En 1953 se traslada a Barcelona para estudiar derecho, pero abandona esta carrera a los tres años, se traslada a Madrid y se dedica al teatro. Durante los próximos seis años escribe quince obras de dramaturgia y gana diversos premios. En 1962 se le otorga el Premio Nacional Lope de Vega. Sin embargo, el premio le es arrebatado de inmediato por la censura y la obra prohibida en toda España. Estrena dos obras más (bajo el severo ojo de los censores) y en 1966 de nuevo se hace con el Premio Nacional Lope de Vega. Esta vez el régimen franquista prohíbe la obra ab ovo, por lo que Gómez Arcos decide emigar a Londres.

Agustín Gómez Arcos, 1933-1998.

En 1968 llega a París y trabaja como mesero, camarero y actor en el dinámico ambiente del "mayo del 68". Estando en estos menesteres, un editor, confiado en su talento, le propone dar un sustancial adelanto de dinero para que el español escriba una novela. Gómez Arcos deja el trabajo y se dedica a escribir la que será su primera novela. El resultado es El cordero carnívoro.

El protagonista nace con los ojos cerrados, cosa que le da a su madre la oportunidad de prepara un peregrinaje de circo y boato al santuario de Lourdes en Francia. Pero el bebé, como si supiera lo que le espera, abre los ojos a los 16 días de nacido. A partir de ese punto las relaciones de la madre con el protagonista son difíciles, por lo que el hermano mayor, Antonio, adopta a su hermanito y lo lleva a dormir con él. Esto inicia un romance entre los dos hermanos que durará, en principio, 15 años.

Una reciente edición española.

El padre vive en el estudio-oficina de su casa de donde solo sale para comer y dormir. Ahí recibe a sus escasos clientes y ahí escucha la radio fascista que día a día lo atormenta. La madre, personaje de hondura psicológica extraordinaria, finge que nada ha pasado. Pero sabe en el fondo que la vida de esta familia es un mausoleo de espantosa quietud. La derrota de los republicanos es algo que los adultos no mencionan mucho pero se vive a diario en todo lo que los rodea. Su sensación de fracaso y humillación llega a tal punto que el joven Ignacio (el protagonista) seduce a un compañerito de colegio para que lo sodomice sobre el altar de la capilla del cole, como la venganza de un "rojo" contra el sistema religioso fascista de España.

 Portada de la versión virtual que este servidor ha leído.

Novela triste y nostálgica, El cordero carnívoro también está llena de humor y carnaval. Matilde, la madre, persona inolvidable en sus incesantes locuras, condimenta el relato con una romería por toda Europa y los EE.UU. en busca de una cura para el cáncer de su marido. Lo mismo Clara, la fiel sirvienta de la casa, que no solo está enamorada del padre de la familia sino que también hace de oportunísima celestina en la relación incestuosa de los hermanos. En síntesis: como Almodóvar pero diez años antes de Almodóvar.

Otra edición francesa de El cordero carnívoro.

Pero esta novela no tendría más mérito que una cinta de John Waters (casi todas muy mal hechas) si solo se tratara de una fervorosa actitud contracultural. Dichosamente este no es el caso. La novela ocupa el importante lugar en las letras contemporáneas que poco a poco está cobrando debido a que también está excelentemente bien escrita. Los juegos de palabras y las metáforas (que un hispanohablante pesca fácilmente aún en traducción al inglés) son de bella luminosidad, de fuerte acento a lo largo de todo el relato. Una novela que no solo se recuerda por la trama sino además por la belleza de su lenguaje.

Queda, pues, afanosamente recomendada.

Más sobre Gómez Arcos aquí.

5 comentarios:

tetrabrik dijo...

anotado!

Geovanny Debrús Jiménez dijo...

Puña, cómo me falta leer cosas sórdidas. Gracias por la recomendación, sin duda parece un gran novelista, un transgresor.

Adriana Jiménez Quesada dijo...

¡Gracias Alex! Voy a entrarle.

Antonio Jiménez Paz dijo...

Qué cosas más curiosas descubres!!! Y yo por estos lares sin enterarme de nada. Gracias, Alex.

El Ornitorrinco dijo...

Gracias por la recomendación. ;)