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miércoles, octubre 13, 2010

MARIO VARGAS LLOSA: Balder y Loki en contubernio.

 El abad Giorgo protegiendo la Biblioteca Prohibida. (La que le espera a Baskerville).

Siempre he tenido problemas con don Mario. Por eso tal vez he leído poco de su obra: apenas dos novelas, una pieza de teatro y varios artículo de y sobre el ahora muy célebre Peruano del Prado.

Pero lo rico, además de su literatura que como tal es todo un manjar, radica en lo que otros piensan de él y lo que él piensa de sí mismo. Luis Martín-Cabrera lo trata de instigador al genocidio de los pobres, de patán farandulero al intercambiarse unas trompadas con Gabo por motivo de faldas y de ser un ideólogo altamente pernicioso. Y mientras tanto, el propio tata de Alvarito el Idiota acusa a Derrida de obliterar la diferencia entre lo bueno, lo malo y lo feo. (Fouclault sería en este caso "lo feo"). Y por si fuera poco, de tachar, aunque oblícuamente, a nuestro calvo chupa-chicos de potencial homicida al follar/coger/singar con medio California rosa sin profiláctico y ya pringado de ese mal de ojo llamado SIDA.

Y pese a este hermoso carnaval que el mismo Varguillas tacharía de ser de mal gusto (por aquello de oponerse a lo escatológico) nadie recordará dentro de cien años lo aquí expresado por nos, detractores y defensores del Peruano del Prado.

Lo que definitivamente y sin duda sí estará presente es su corpus literario... Esperamos.



Y para aquellos ticos que suelen perder la identidad nacional tan pronto les sellan el pasaporte en cualquier embajada extranjera, les comunico (para su total éxtasis) que Wikipedia en inglés los ha complacido. "Llosa" aparece en transcripción fonética tal como se pronuncia en la Plaza de Cibeles de Madrid y no en la Plaza de Armas de Arequipa.

Disfrutad y rezad por un Nobel para Ernesto Sábato.

Nota: Agradecemos a los escritores Melvin Campos y Gustavo Adolfo Chaves, que subieron a gmail y FB los enlaces que aquí hemos utilizado.

8 comentarios:

Juan Murillo dijo...

Vivillo, se aprovecha de que Foucalt esta palmolive porque sino la revolcada intelectual hubiera sido furiosa. Además se aprovecha de que el posestructuralismo está pasando de modo, para llegar a hablar mal de él. No hay nada más bonito que predicarle a los convertidos. En n+1 sacaban un artículo al respecto cuando murió Derrida, está aqui:

http://nplusonemag.com/derrida-autothanatography

Una parte dice así:

"Despite its rapid politicization, “theory” in America or la pensée 68 in France, was not going to change the world (if by world we mean government). Theory, however, could and did change individual lives. Briefly, it redeemed difficulty and especially a discomfort some people felt intuitively about subject and object, language and self. Those people who felt they stood on shaky foundations suddenly had a home for their native anti-foundationalism. They too could become theorists. Think of it as a job creation program for all intellectual nerds, outcasts and misfits, people whose kind of intelligence meant that they weren’t even comfortable around most other intelligent people. The betrayal by the American system of higher education of those who’d enrolled enthusiastically in these job placement programs is a sad but minor footnote to the history of the 1990s. I don’t mean the dwindling number of jobs for French, German, and philosophy PhDs or the corporatization of the University, although that’s part of it. The betrayal began before, when those who showed glimmers of interest in theory were led to think that their curiosity would be nurtured into knowledge by a series of occasional course offerings and visiting instructors who rarely stayed long enough to ground a program. Instead of finding themselves in an academy, however, these students found themselves in the agora, fighting for money, time, attention, and space against better organized guilds. Theory did not, in itself, corrupt the young. The siege mentality surrounding theorists and theory did."

Juan Murillo dijo...

Vivillo, es muy fácil pelear con los muertos. Si Foucalt estuviera vivo, la revolcada intelectual hubiera sido formidable y no del gusto de VLL. Es fácil predicarle a los conversos, en EE.UU. la "Theory" viene pasando de moda desde los 90. O sea, la tal political incorrectness de VLL no es tan, está, simplemente, a la moda. Aquí hay un artículo que habla sobre lo que ha pasado con es posestructuralismo etc en las U gringas como Princeton:


http://nplusonemag.com/derrida-autothanatography

Juan Murillo dijo...

Aquí un extracto:

Despite its rapid politicization, “theory” in America or la pensée 68 in France, was not going to change the world (if by world we mean government). Theory, however, could and did change individual lives. Briefly, it redeemed difficulty and especially a discomfort some people felt intuitively about subject and object, language and self. Those people who felt they stood on shaky foundations suddenly had a home for their native anti-foundationalism. They too could become theorists. Think of it as a job creation program for all intellectual nerds, outcasts and misfits, people whose kind of intelligence meant that they weren’t even comfortable around most other intelligent people. The betrayal by the American system of higher education of those who’d enrolled enthusiastically in these job placement programs is a sad but minor footnote to the history of the 1990s. I don’t mean the dwindling number of jobs for French, German, and philosophy PhDs or the corporatization of the University, although that’s part of it. The betrayal began before, when those who showed glimmers of interest in theory were led to think that their curiosity would be nurtured into knowledge by a series of occasional course offerings and visiting instructors who rarely stayed long enough to ground a program. Instead of finding themselves in an academy, however, these students found themselves in the agora, fighting for money, time, attention, and space against better organized guilds. Theory did not, in itself, corrupt the young. The siege mentality surrounding theorists and theory did.

Juan Murillo dijo...

Alguien ha leído a Hervé Guibert, el cabrillo de Foucalt, que efectivamente también palmó de SIDA y que todo mundo acusa de haber usado a Foucalt como trampolín literario. Eugenias se leyó una novela de él y dice que era muy bueno.

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Puta, a fin sirve para algo lo que pongo en FB. Yo que tanto me esmero en no meter status sin sangre ;-)

Dejo aquí constancia pública de que "La fiesta del chivo" es una de las novelas más malas y aburridas que he leído en la vida, y que si yo o cualquier otro zampaguabas fuera su autor, a los demás no les costaría tanto reconocerlo. Luego, los muy ninguneados "Cuadernos de don Rigoberto" me parecen deliciosos, tal vez porque es un libro íntimo y menos volcado a esas radiografías del poder al que la "Nobeleza" obliga.

En cuanto a Luis Martín-Cabrera, me aburre la gente que sigue idealizando a las clases populares, en Perú o en cualquier lugú...

Nos moriremos soñando ese Nóbel a Sabato, Álex. Pero nos moriremos soñando un sueño justo.

Amén.

sOren vargAs dijo...

No he leído nada de él, lamentablemente. Para mí, como idéologo e intelectual está chiflado. Tan chiflado como Derrida. Pero al menos es último tiene algo de, no sé, emancipación. Éste sí es un gran artículo sobre el deconstructor:

http://www.robertexto.com/archivo14/derrida_fenomen.htm

Germán Hernández dijo...

Yo personalmente creo que la generación literaria a la que pertenece Vargas Llosa ya había sido ampliamente reconocida con el Novel a García Marquez...

A Centroamérica, a Nicaragua y Cardenal se lo siguen debiendo...

Alexánder Obando dijo...

Yo me lamento de que Sábato no lo tenga.