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martes, marzo 29, 2011

PAISAJE CON DOS TUMBAS Y UN PERRO ASIRIO

Federico García Lorca (1898-1936)

PAISAJE CON DOS TUMBAS Y UN PERRO ASIRIO

Amigo,
levántate para que oigas aullar
al perro asirio.
Las tres ninfas del cáncer han estado bailando,
hijo mío.
Trajeron unas montañas de lacre rojo
y unas sábanas duras donde estaba el cáncer dormido.

El caballo tenía un ojo en el cuello
y la luna estaba en un cielo tan frío
que tuvo que desgarrarse su monte de Venus
y ahogar en sangre y ceniza los cementerios antiguos.

Amigo,
despierta, que los montes todavía no respiran
y las hierbas de mi corazón están en otro sitio.
No importa que estés lleno de agua de mar.

Yo amé mucho tiempo a un niño
que tenía una plumilla en la lengua
y vivimos cien años dentro de un cuchillo.

Despierta. Calla. Escucha. Incorpórate un poco.

El aullido
es una larga lengua morada que deja
hormigas de espanto y licor de lirios.
Ya vienen hacia la roca. ¡No alargues tus raíces!
Se acerca. Gime. No solloces en sueños, amigo.

¡Amigo!
Levántate para que oigas aullar al perro asirio.

(De Poeta en Nueva York)

martes, diciembre 14, 2010

SONETO AL HUECO DEL CULO: Rimbaud y Verlaine.

 Rimbaud en 1871.

Los poemas a ciertas partes del cuerpo son comunes: los senos, los ojos y las piernas están quizás entre los preferidos. Pero hay otras partes poco o casi nada nombradas. En tiempos recientes el pene, la vagina y las nalgas han tomado cierta relevancia entre la poesía de les autores modernes, pero todavía hay rinconcitos innombrados e innombrables. El esfínter anal, por ejemplo, es aún una parte tabú del repertorio sexual entre les poetas; tanto así, que mucha gente -culta o no- se resiste a verlo como un órgano propiamente sexual.

Paul Verlaine y Arthur Rimbaud se dedicaron a tratar de entender a ese desafortunado huequito como un auténtico centro de placer. Y por eso acometieron la tarea de adorarlo con algo que fuera más allá de sus folladas cotidianas.

En esta colaboración poética las dos cuartetas son de Verlaine y los dos tercetos de Rimbaud. ¡Disfrutad!


SONETO AL HUECO DEL CULO

Oscuro y fruncido como un clavel violeta
respira, tímidamente oculto bajo el musgo;
el licor del amor todavía lo humedece
y fluye por el leve declive de las nalgas.

Filamentos parecidos a lágrimas de leche
lloran ante el triste soplo que los arrastra
a través de piedritas de abonos arcillosos
hacia el declive que ahora los reclama.

A menudo mi boca se acopla a su ventosa
y allí mi alma, del coito material envidiosa,
cava su lagrimal feroz, su nido de sollozos.

Es la argolla extasiada y la flauta mimosa,
tubo por donde baja el celestial confite,
Canaan femenino de humedades nacientes.

En lo que a mí concierne, el poema conserva toda su actualidad.

miércoles, diciembre 01, 2010

BIRDS IN THE NIGHT / PÁJAROS EN LA NOCHE. Luis Cernuda

 Vicente Aleixandre, Luis Cernuda y Federico García Lorca.


BIRDS IN THE NIGHT

El gobierno francés, ¿o fue el gobierno inglés?, puso una lápida
En esa casa de 8 Great College Street, Camden Town, Londres,
Adonde en una habitación Rimbaud y Verlaine, rara pareja,
Vivieron, bebieron, trabajaron, fornicaron,
Durante algunas breves semanas tormentosas.
Al acto inaugural asistieron sin duda embajador y alcalde,
Todos aquellos que fueran enemigos de Verlaine y Rimbaud cuando vivían.

La casa es triste y pobre, como el barrio,
Con la tristeza sórdida que va con lo que es pobre,
No la tristeza funeral de lo que es rico sin espíritu.
Cuando la tarde cae, como en el tiempo de ellos,
Sobre su acera, húmedo y gris el aire, un organillo
Suena, y los vecinos, de vuelta del trabajo,
Bailan unos, los jóvenes, los otros van a la taberna.

Corta fue la amistad singular de Verlaine el borracho
Y de Rimbaud el golfo, querellándose largamente.
Mas podemos pensar que acaso un buen instante
Hubo para los dos, al menos si recordaba cada uno
Que dejaron atrás la madre inaguantable y la aburrida esposa.
Pero la libertad no es de este mundo, y los libertos,
En ruptura con todo, tuvieron que pagarla a precio alto.

Sí, estuvieron ahí, la lápida lo dice, tras el muro,
Presos de su destino: la amistad imposible, la amargura
De la separación, el escándalo luego; y para éste
El proceso, la cárcel por dos años, gracias a sus costumbres
Que sociedad y ley condenan, hoy al menos; para aquél a solas
Errar desde un rincón a otro de la tierra,
Huyendo a nuestro mundo y su progreso renombrado.

El silencio del uno y la locuacidad banal del otro
Se compensaron. Rimbaud rechazó la mano que oprimía
Su vida; Verlaine la besa, aceptando su castigo.
Uno arrastra en el cinto el oro que ha ganado; el otro
Lo malgasta en ajenjo y mujerzuelas. Pero ambos
En entredicho siempre de las autoridades, de la gente
Que con trabajo ajeno se enriquece y triunfa.

Entonces hasta la negra prostituta tenía derecho de insultarlos;
Hoy, como el tiempo ha pasado, como pasa en el mundo,
Vida al margen de todo, sodomía, borrachera, versos escarnecidos,
Ya no importan en ellos, y Francia usa de ambos nombres y ambas obras
Para mayor gloria de Francia y su arte lógico.
Sus actos y sus pasos se investigan, dando al público
Detalles íntimos de sus vidas. Nadie se asusta ahora, ni protesta.

"¿Verlaine? Vaya, amigo mío, un sátiro, un verdadero sátiro.
Cuando de la mujer se trata; bien normal era el hombre,
Igual que usted y que yo. ¿Rimbaud? Católico sincero, como está demostrado."
Y se recitan trozos del “Barco Ebrio” y del soneto a las “Vocales”.
Mas de Verlaine no se recita nada, porque no está de moda
Como el otro, del que se lanzan textos falsos en edición de lujo;
Poetas mozos de todos los países hablan mucho de él en sus provincias.

¿Oyen los muertos lo que los vivos dicen luego de ellos?
Ojalá nada oigan: ha de ser un alivio ese silencio interminable
Para aquellos que vivieron por la palabra y murieron por ella,
Como Rimbaud y Verlaine. Pero el silencio allá no evita
Acá la farsa elogiosa repugnante. Alguna vez deseó uno
Que la humanidad tuviese una sola cabeza, para así cortársela.
Tal vez exageraba: si fuera sólo una cucaracha, y aplastarla.

Luis Cernuda (1902-1963). De su poemario Desolación de la quimera (1962).

domingo, noviembre 14, 2010

DULCE ET DECORUM EST PRO PATRIA MORI (Dulce y honroso es morir por la patria).

 Soldado recuperado. ¡VIVA LA GUERRA!


"Ya tiraron una molotov a la Embajada. No tardaran mucho en linchar a algún inocente nicaraguense. Yo me preguntaba de dónde sale la gente que trabaja en Auschwitz, Dachau, la Escuela de Mecánica de la Armada. Ahora se que están en todas partes, esperando a que el clima sea propicio para hacer lo que ya todos sabemos. Es muy posible que las consecuencias más terribles de la invasión terminen siendo un par de asesinatos por odio, perpertrados por los pacificos ticos".

- Juan Murillo -


Cuando soplan vientos de guerra, los pacifistas somos tachados de traidores, antipatriotas, sucios y cobardes.

"¿Dónde están los chancletudos que deberían estar marchando hacia Isla Calero?" gritan las voces del odio. "¿Dónde se han metido los sindicalistas y los huelguistas del hambre, y por qué no marchan hacia la frontera?" espetan los "patriotas" que ya, ya, YA, [[ ¡YA! ]], quieren SANGRE.

Creen que la guerra es un acto de honor. Cree que la sangre en las trincheras y los pantanos es un acto de dignidad y justicia. Creen que la orfandad, la viudez, la gangrena, la amputación de una pierna, la sordera, la locura, el asesinato de niños y la corrupción de los cadáveres son todos signos de honor e hidalguía. Signos de ser "nacionalistas".

No saben que la muerte es muerte aquí y en los pantanos. Ni tampoco saben que los muertos serán los hijos del pueblo. No la hija de Ortega. Ni el hijo de Chinchilla. Ni los hijos de Arias. Los muertos seremos usted y yo. Su hermano, su prima y su tío quienes pondremos la sangre que no pondrán los Moncada ni los Guardia, ni los Arias, ni los Rico, ni los Fishman ni los Rodríguez-Echeverría ni los Figueres. Ellos no pondrán una sola gota de su valiosa sangre. Toda muerte que suceda en Isla Calero será muerte de gente no millonario, no Repretel, no poderosa, no política y no jet set. Morirán "los hijos del pueblo", como siempre. Los demás, se beneficiarán con la guerra. Y los muertos, los patriotas que pusieron el pecho por la "jai clas" de ambos bandos, no serán recordados más allá de los programas de cívica del MEP, esos mismo que usted ahora considera aburridos, manipuladores y tóxicos para el desarrollo de la mente de los niños.

Si vamos a la guerra, ¿dónde estaremos dentro de cinco años? ¿Quién limpiará nuestras tumbas de piedra y palo allá en el tórrido paisaje de una isla casi muerta? ¿Nuestros políticos? ¿Nuestros ricos? Ellos estarán demasiado ocupados haciendo plata y echándole la culpa de todo a Daniel Ortega o a Edén Pastora, sus verdaderos amigos y hermanos en la vieja causa de hacer más y más capital a costas nuestras.

Si vamos a la guerra, ¿qué animal estará chupando nuestro costillar dentro de cinco años?

- Alexánder Obando -


DULCE ET DECORUM EST.

Torcidos, como viejos mendigos bajo sus hatos,
renqueando, tosiendo como brujas, maldecíamos a través del lodo,
hasta que donde alumbraban las luces de las bengalas nos dimos la vuelta
y hacia nuestra lejana posición empezamos a caminar afanosamente.
Los hombres marchaban dormidos. Muchos habían perdido sus botas
Pero abrumados avanzaban sobre zapatos de sangre. Todos cojos, todos ciegos;
Borrachos de fatiga, sordos incluso al silbido de las balas
Que los cansados cañones de calibre 5.9 disparaban detrás de nosotros.

“¡Gas, gas! ¡Rápido, muchachos!”; un éxtasis de desconcierto,
Poniéndonos los toscos cascos justo a tiempo;
Pero alguien aún estaba gritando y tropezando
Y ardía retorciéndose, como ahogándose en cal viva…
Borroso, a través de los empañados cristales de la máscara y de la tenue luz verde,
Como en un mar verde lo vi ahogarse.
En todas mis pesadillas, ante mi impotente mirada,
Se desploma boqueando, agonizando, asfixiándose.

Si en algún sofocante sueño tú también puedes caminar
Tras la carreta en la que lo pusimos,
Y mirar sus blancos ojos moviéndose
En su desmayada cara, como un endemoniado.
Si pudieses escuchar a cada traqueteo
El gorgoteo de la sangre saliendo de sus destrozados pulmones,
Repugnante como el cáncer, nauseabundo como el vómito
De horrorosas, incurables llagas en lenguas inocentes,
Amigo mío, no volverías a decir con ese alto idealismo
A los ardientes jóvenes sedientos de gloria
La vieja mentira: “Dulce et decorum est pro patria mori”.

- Wilfred Owen, 1917 -
Docente, poeta y soldado inglés (1893-1918). Murió en las trincheras de un balazo en la cabeza, cinco días antes que terminara la primera Guerra Mundial.

Ver más comentarios en Revista Paquidermo.

sábado, marzo 21, 2009

LOS CABALLOS DE AQUILES


Cuando vieron que habían matado a Patroclo,
a él, tan bravo, tan joven y fuerte,
los caballos de Aquiles lloraron.
La obra de la muerte indignaba a esas bestias inmortales.

Alzando sus cabezas, sacudiendo sus crines,
golpeando el suelo con sus patas
lloraban a Patroclo, a quien sentían sin alma,
aniquilado, vil cadáver, fantasma que emprende el vuelo,
indefenso, sin soplo, abandonada su vida
para entrar en la inmensa Nada.

Zeus vio las lágrimas de sus divinos caballos
y se llenó de piedad:

—¡En las bodas de Peleo —dijo—
no hubiera debido daros
con tal imprudencia a miserables mortales,
juguetes del azar!
Vosotros, a quienes ni la muerte
ni la vejez aguardan,
las calamidades de los hombres os aplastan:
esas criaturas fugaces
os han mezclado en sus infortunios.

Y las dos nobles bestias seguían llorando
la universal miseria de la muerte.


-- Konstandinos Kavafis --