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sábado, noviembre 12, 2011

GRATIS: TRES CAPÍTULOS DE "EL MÁS VIOLENTO PARAÍSO"


Portada de El más violento paraíso en vitrina pública.

Querides amigues, ustedes en la soleada Costa Rica mientras yo miro el sol tropical a través de mi monitor de compu. Ustedes ya disfrutando de la XII Feria Internacional del Libro y yo teniendo que conformarme con pedir algo por Amazon, donde casi no hay nada de literatura de Centroamérica. Pero bueno, así quiere las cosas Nuestro Señor Dionisos y así se quedan.

Y sin embargo, ¡ESTOY EN LA FERIA!

Estoy en al Feria porque mis libros están ahí. Los representan mis editores EDICIONES LANZALLAMAS y la EDITORIAL COSTA RICA. Y si usted desea comprar cualquiera de mis dos novelas, El más violento paraíso (EMVP) o Canciones a la muerte de los niños (CMN), no tiene más que asistir.

Algunos lectores dicen que El más violento paraíso es una novela que "arde en las manos". Un miembro de un colectivo religioso dice que eso es cierto porque él quemó varios ejemplares con sus propias manos.

Y bueno, esta ocasión me sirve para re-regalarles a ustedes tres capítulos de la novela. Digo re-regalarles porque ya lo hice. En este blog hay tres capítulos de El más violento paraíso y cinco fragmentos de Canciones a la muerte de los niños. Para la primera vaya a Textos de El más violento paraíso. Y para la segunda novela vayan a Textos de Canciones a la muerte de los niños. [Nota: Cuando entre a estos enlaces lo primero que se encontrará será esta misma entrada. Tiene que hacer scroll down para ver los textos de las novelas]. En la primera encontrará tres capítulos de EMVP que también se pueden leer como cuentos independientes. Para los fragmentos de CMN esto ya no es posible, pero aun así se pueden leer sin mayor tropiezo. (Estas etiquetas están ahí desde siempre, pero nadie las lee).  ;-( 

La XII Feria Internacional del Libro estará abierta al público en La Aduana desde el 11 de noviembre hasta el 20 de noviembre del 2011. El horario es de 9 am a 8 pm.

El más violento paraíso es un rompecabezas de 65 capítulos. Algunos la llaman "novela posmoderna".

viernes, junio 17, 2011

"POSERS" PARADISÍACOS (Chismes II)

Jack London nunca pelaba la mazorca ante las cámaras.

Todos tenemos secretos, manías y costumbres que no revelamos a los demás o que disimulamos de manera a veces ridícula. (Yo, por ejemplo, [y entre mis muchos defectos] soy un rifle chocho: disparo primero y luego pienso. He tratado de corregir esta maña de escribir primero con el hígado y el corazón y luego con el cerebro, pero no parece surtirme efecto. Esta falta de parsimonia y ecuanimidad solo me da buenos resultados cuando estoy dormido [o cuando estoy haciendo literatura]).

Pero no soy el único. Todos tratamos de encubrir nuestros pequeños defectos, sean físicos o no. He aquí unos ejemplos:

De sonrisa enigmática... a problema dental. Hay más de una Mona Lisa wannabe en nuestro mundo.

Jack London nunca mostraba los dientes ante la cámara porque le faltaban los dos delanteros superiores. Según cuenta la leyenda, se los apearon en una bronca de gamberros cuando tenía 16 años. ¿Por qué nunca se corrigió este defecto? Se oyen explicaciones.

Not so Frenchy.

Cuenta el muy cínico pero igualmente talentoso Cabrera Infante que Alejo Carpentier tenía el curioso hábito de exagerar su "afrancesamiento" (Vidas para leerlas, Alfaguara, 1998). Una tarde en que Carpentier dirigía a unos obreros en una restauración algo salió mal y a Carpentier se le salió el criollo-francés-suizo-ruso-chileno que tenía adentro. Sin embargo, no le salieron los "cajrajos" galos de rigor sino el "carajo" cubano pleno y castizo. Y sigue acotando nuestro infame Cabrera que el acento francés en Carpentier era muy "proper" y muy "demodé". Lo llevaba a todas partes, desde la biblioteca a la ducha y desde la cama a la sala de conferencias... EXCEPTO, si se salía de las casillas. Porque cuando se ponía como un mihura Carpentier hablaba, o más bien, gritaba como cualquier cubano encanfinado. Y eso ya es mucho decir.

Otro dato, el padre de Carpentier era de apellidos Álvarez Carpentier, francés, pero obviamente de origen latino. El hecho de que Carpentier no usara el primer apellido de su padre da cierto crédito a las puyas de Cabrera Infante...

¡Ah esos cubanos, siempre llenos de bellas contradicciones!

"El Gorioncito Negro" con alguno de sus varios maridos.

Edith Piaf fue conocida como el Gorrioncito de París y como el Gorrioncito Negro. Ninguno de los apodos es gratuito.

Gorrioncito porque era sumamente menudita, apenas 1.42 mts. de estatura, y porque hacía gorgoritos al cantar; una suerte de vibrato muy particular que la diferencia de otras cantantes famosas. Y lo de "París" es obvio: la cantante era parisina (o "parisiense", como insiste la RAE, aunque por dicha ya nadie le hace caso).

Lo de Gorrioncito Negro tiene también su razón. Edith nunca se apeaba el vestidito negro estilo Coco Chanel que siempre usaba. Una recomendación de su amigo y patrón Louis Leplée. Este "disfraz" profesional tenía tres razones de ser. Primero el vestidito negro de la Coco estaba de moda entre el medio artístico de París. Luego ayudaba a que el público se concentrara en la música y no en la imagen de Edith (exactamente lo contrario de hoy día). Y tercero y más importante, disimulaba la bajísima estatura de la Piaf. Y si creen que este factor no era importante, fíjense en la foto de más arriba. El maridillo de turno tenía una estatura media, mientras que Edith era media... bueno, ya me entienden.

Edith canta No me arrepiento de nada enfundada en su legendario vestidito negro.

Cuando los amigos de Ludwig van Beethoven llegaban a su casa el maestro podía escuchar en su mente el TÁ ta ta TAAAAÁ de su quinta sinfonía y esperar ser importunado durante varias horas.

El genio de Bonn tenía un sucio secreto que ningún cineasta se ha atrevido a revelar. (Aquí en versión Warhol).

Cada vez que los amigos y familiares cercanos de Ludwig lo visitaban, debían vérselas con dos ingentes monstruos. El primero era el carácter del maestro; agresivo, violento, indómito y flagrantemente grosero. No permitía que le quitaran nada de su lugar ni que le movieran un solo mueble, porque Beethoven, hay que decirlo, era un absoluto cerdo. Toda su casa era un campo de guerra entre quienes le querían limpiar el lugar y el maestro con melena y modales de león. Pero eso no era lo peor: lo peor, amigos era el maestro en sí. Su olor corporal era tan ofensivo que a veces había que hablarle con pañuelo en la cara para no ranchearle el piso ya de por sí hecho una porqueriza.

Y el asunto era sencillo: Ludwig no se cambiaba de ropa, como tampoco frecuentaba el baño, a no ser para hacer pupú. Los amigos llegaban con ropa nueva y lo obligaban a mudarse, pero con la sucia ya no había nada que hacer. Generalmente la quemaban en el patio de sus apartamentos (o "departamentos" como dicen ahora los ticos mexicanizados).

Afirman que con el tiempo fue más tolerante con la limpieza de sus habitaciones, pero con su ropa todo siguió igual hasta el final; chuica que se quitaba, chuica que había que quemar.

Pero bueno, genio es genio, y Beethoven en ese sentido es como la madre: hay que quererlo aunque sea envuelto en mierda.

viernes, abril 30, 2010

EL MEJOR AUTOBOMBETA DEL UNIVERSO


"Dios está hecho a imagen y semejanza de cada uno de nosotros". Esta frase es  el mayor autobombo de que se tenga noticia a este lado de la galaxia.

Dicen algunos muslmanes que el pedófilo más grande de la historia es alguien muy bien conocido. Razonan que si María era virgen y quedó preñada del Señor entre sus doce y catorce años, entonces se trata de un claro caso de pedofilia celestial. Aseveran además que el pedófilo no es Alá puesto que este jamás afirmó ser padre de Jesús.

"Dejad que los niños vengan a mi ... ¿interruptor?".

"Todo lo que Dios hace es perfecto".
"Nada se mueve sin su divina voluntad".
"Todo lo que Dios hace tiene un propósito".

 
"Los ángeles de Laurie". En esta peli todos los malos visten de negro... ... y además odian el metal.

Definitivamente, algunos dioses son más hermosos que otros.

lunes, abril 26, 2010

AUTOBOMBO CON ELEGANCIA: Una raza en vías de extinción

Foto publicitaria de la excelente cinta "Atrapado en un cuerpo atrapado".

I. Reconozcamos nuestra condición clínica de autombetas

Este título parafrasea el de doña Irma Prego, "Agonice con elegancia". Y es que dedicarse al autobombo es una suerte de claudicación. Es un estarnos dando cuenta de que el chiquito literario nos está naciendo muerto, y eso causa traumas, angustia, depresión  y una súbita oleada de malos olores por toda la casa. Así es que reconozcamos nuestro problema antes de seguir con la "milagrosa terapia de curación".

Si hemos caído en autobombo (conocida técnicamente como autopatía ludes, o autopatía exolúdica) tenemos que reconocer que nos estamos muriendo de algo; de cancer, de envidia, de rencor, de cirrosis, de bazukazos antidemocráticos, de salamancazos, de pobrecito-yo-nadie-me-da-pelota-con-lo-genio-que-soy, de anorexia sexual, de mala calidad, de exceso de clases de cívica, de Negrita tirriosa, de alcoholismo trans-pos-lúdico, etc., etc.

Hay tantas razones para ejercitar el autobombo. Puede ser para caer en la lambisconería del yo, para parecer culto, decente y apropiado o simplemente para acariciarnos partes impúdicas a la sombra de nuestra soledad. Sea cual fuere el motivo (el detonante, dirían los especialistas) es importante que nuestro doloroso desasosiego pase inadvertido: Más aún si somos escritores. Más aún si tenemos una bitácora electrónica. Más aun si ya sabemos que vamos a estar en los partidos tiempos extras y que ni aún así vamos a  poder tocar el balón.

Ante semejante orestíada lo mejor es amarrarse bien los coturnos, ceñir la estola o la clámide con pericia alcibiádica (para ambos casos) ponerse la máscara (también para ambos casos) y entrar a escena como Electra electrocutada: The Sequel. Dicho en vallemeseteño, subirse los pantalones hasta estrangularse los huevos y poner cara de "estoy contento".

Ahora procedamos a la enfermedad en sí y disfracémosla. He aquí unos "tips" de nuestra experta Machuco Yamahada, sobre el tema de "Cómo disfrazar nuestro autobombo en un blog".

II. La invención de comentaristas a nuestras entradas

Este es un acto que requiere de delicadeza y mucho puntillismo. Un micro detalle mal puesto y se nos cae la máscara en medio escenario a mitad del tercer acto. Por ejemplo: el nombre/seudónimo elegido. Si ponemos a Belisario Artajerjes Porcial de la Cuesta a comentar, ya eso atraerá sospechas. ¿Qué tico se llama así?... O mejor... ¡¿Qué ser humano se llama así?! Fácil regla de oro para estos casos: entre más polo el nombre, más posibilidades de pasar el infundio inadvertido. Úsese algo como Alexander Obando (sin tildes), o Yéison Rodríguez, Warren Garita, Jennifer Mata, Miléidi ("Milady") Porras, o incluso Oscar (sin tilde) Chinchilla. Y si la cosa es un seudónimo o cuasi anónimo, pues ahí también vale oro la discreción. ¿Para qué señalar nuestras propias flaquezas o desgracias con seudónimos como Pedómano Frustrado, Alérgica al Látex o La Chupeta de Chiquitolina? Mejor un seudónimo discreto que no delate nuestra autopatía ludes como Pedomágico Astral o Mi mamá era la pistola de John Wayne. Algo que provoque la imaginación, pero solo un poquito. No tanto como para que se entre vea nuestro propósito ruin.

Capítulo aparte merece la cronometría. ¡Qué grave error, amigos, meter más de un comentario sospechoso y elogioso en menos de una hora. Supra elogios como "eres lo máximo desde el Big Bang" y "Dios te ha mandado para salvar la literatura de este país" nunca deben aparecer en comentarios de nombres dudosos con menos de varias horas entre una y otra entrada. Sino, nuestra agria careta de superioridad volará con el viento.

Y claro, está el problema de los registros, el historial, los respaldos y las cuentas. Si encontramos el comentario de Pepillo Viñuela en un blog determinado y luego buscamos su estampa por todo internet sin encontrarla, -o peor aún-, descubrimos que es una identidad cibernética creada en Google o cualquier otro apenas cinco minutos antes del comentario, levantaremos una ceja de duda y también un jmmmm sospechoso se nos escapará de la boca.

III La polución de comentaristas y administradores de la bitácora

Aquí entramos en el ámbito del delirio. Un un bloguero que dice "yo soy ejércitos" y luego pone en su blog a muchos heterónimos en ruedas de chistes, comentarios, regaños de mentirillas, burlas, apoyo o desacreditaciones, mensajes, y "chats" prosaicos es, en definitiva, un bloguero bien tostado. Aquí es cuando la autopatía ludes cobra la mayor parte de sus víctimas. Hay blogs donde incluso se afirma que la bitácora está manejada por un consejo editorial... ¡y sus familiares!... Esta suerte de Knesset, de Duma, de House of Lords (and Ladies) es el más claro indicio de que las sirenas de las ambulancias del Psiquiátrico andan en busca de escritores... Es hora de esconder la portátil y meterse debajo de la cama.


IV. Una nota final sobre las calificaciones

Hay quienes quieren hacer un top ten, formar opinión y castigar los desafueros de los malos escritores. Muy bien, pero que se identifiquen. Hasta ahora, los únicos sitios de la red donde la crítica se ha mostrado lúcida y seria ha sido en los espacios que corresponden a una persona (re)conocida. Los demás, repartidores de admoniciones, castigos, chucherías  y espejos, como los Rotten Tomatoes de la cinefilia gringa, no hacen más que constituirse en dínamos de vergüenza ajena. El problema de los críticos anónimos no ha sido que no digan lo que en muchos casos es la verdad. El problema es su rampante ingenuidad, su bisoñería y su credulismo básico. Uno de estos blogs propone dar méritos a los escritores en consonancia con el número de premios nacionales que tengan, porque (sic) "no hay otra forma de evaluarlos". Con razonamientos así, me pongo de pie, me voy al sótano y me meto yo mismo a la máquina de auto pateo.

V. Et in excelsis ego

¡Viva el autobombo, chicos! ¡Pero que viva como Ilya Kuryakin: guapo, frío, inteligente y anónimo! Así pues, si don Juan José Vargas puede "curar" homosexuales, nosotros podemos disfrazar los autobombos más feroces en suaves y delicados momentos de talento literario, de verdadero reconocimiento a nuestra obra, de incólume y notable prohombre de la patria, y hasta de presidente inteligente solo porque es mujer.

En el mundo del maquillaje todo es posible. ¡No nos quedemos atrás!