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domingo, julio 03, 2011

BAJO LA LLUVIA DIOS NO EXISTE


El artesano, por IMustBeDead

Warren Ulloa ha terminado de escribir su primera novela, Bajo la lluvia dios no existe. Y es una novela desgarrada y desgarradora; llena de violencia y de tumultuosos cambios en el paisaje emocional de sus protagonistas. El texto es, por tanto, ulloaniano en más de un sentido.

Comienza con la repentina epifanía de María Belén Bracamontes en la prosaica vida de Bernal Prado, un adolescente pipi cuya preocupación más devastadora en la vida es cuántas espinillas se podrá reventar el día de hoy.

Pero María Belén -o Mabe para sus amigos- es diferente: Transgresora y culta, violenta y educada, narca y poeta... Esta hermosa versión adolescente de "Patty-Hearst-meets-Madonna" entra en la vida del mediocre Bernal y destruye toda noción de vida común y corriente que le pueda quedar al joven enamorado.

Entre coitos, house parties, viajes alucinógenos, recogidas y distribuciones de hongos, fiestas cuyo propósito parece ser la ostentación de las clases altas y diversos viajes locos e iniciáticos aquí y allá, Mabe y Bernal van cimentando su relación mientras deben sortear el aterrador mundo de los adultos. Mundo que los agrede a partir de los monstruos de veinte y tantos años como Ratatás, cuyo apodo, más que jitanjáfora inocente, se despliega como semi-tautología de su condición sub-humana; una suerte de Calibán contemporáneo.

Y además está don Lorenzo, el padre de Bernal. Hombre alcoholizado, iluso, irresponsable y por último psicosiado por sus propio fracaso vital. Está doña Ofelia, madre de Mabe, irremisiblemente perdida en el mundo New Age de la cuasi tercera edad; el mundo de las personas que no pueden lidiar con las injusticias del planeta Tierra. Y también, claro, Agustín, el chico malo de la película de Warren a quién se le achacan los desfavores usuales de la buena sociedad: narcotraficante (o amigo de los mismos) y enfermo sexual (saco donde se meten pederastia, incesto y pedofilia como si fueran lo mismo). Pero es que ese es quizás el punto más débil de la novela: la moral burguesa es aquí tanto censurada como utilizada para sustentar el esquema de valores del mismo texto. En otras palabras (y tratando de parafrasear a Warren) ¡qué picha son estos valores burgueses!, ¡una completa mierda!; pero usémoslos, sin embargo, para distinguir a los buenos de los malos en esta novela. Y es este aspecto de Bajo la lluvia dios no existe donde el texto de Ulloa no pasa la prueba del cliché ideológico.

Mariposas, por IMustBeDead

Y sin embargo, es una buena novela...

Buena porque entretiene. Buena porque sí logra destapar con creces la gusanera de nuestras clases media y alta. Y sobre todo buena porque Warren Ulloa despliega en ella un alto nivel de virtuosismo en la captación de esa extraña y voluble cosa llamada jerga adolescente, un mundo donde los genitales y sus diversos nombres y variantes son príncipes y princesas para glorificar o para denostar. Mundo libre punto com del machismo más acre donde un jugador malo no es un perro sino una perra, y donde una novia no es una mujer sino una güila. Paisaje lleno de playadas, mierdas, vergas, enjaches, culos y putas. Mundo por demás densamente lingüístico donde el tropo y la metáfora son también verdadera realeza. No es fácil navegar en esa jerigonza cuasi dialectal de nuestros adolescentes, pero Ulloa Argüello, asistido quizás por una natural inclinación hacia esas hablas, cumple la tarea cum laude.

Es bueno apuntar, finalmente, que los estereotipos de la novela no obstan para lograr un valioso texto que toda persona joven en Costa Rica debería leer (o mejor los docentes, que siempre subestiman a sus alumnos). La novela pone al día lecturas bellas pero "arcaicas" como Marcos Ramírez o bellas pero ingenuísimas como Pantalones largos. (O quizás deberíamos decir que es la versión Los padres terribles [Cocteau] de esas dos novelas costarricenses). Como sea, aquí hay un espejo más real de lo que es la alta sociedad joven de Costa Rica, un grupo que no va para ninguna parte, pero que aún así sigue haciendo maletas desesperadamente...

Acompáñese esta breve novela con coca light prensada con guaro de contrabando y unos cuantos episodios de Family Guy o South Park. El efecto deberá ser bastante aproximado.