SEGUIDORES

Mostrando las entradas con la etiqueta FELIPE GRANADOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta FELIPE GRANADOS. Mostrar todas las entradas

miércoles, marzo 28, 2012

CAMILO RETANA SOBRE "EL MÁS VIOLENTO PARAÍSO"


Camilo Retana, poeta y filósofo costarricense.

El escritor Camilo Retana desea compartir con nosotros su lectura de El más violento paraíso, a once años de su primera publicación por Perro Azul.

EL MÁS VIOLENTO PARAÍSO RECARGADO

He leído El más violento paraíso. Me tomó 10 años cumplir la promesa que le hice a un amigo mío, gruopie número uno de la novela de Obando, de que alguna vez la leería. Recuerdo el día que vi el libraco voluminoso de más de 500 páginas en las manos de ese amigo, Felipe Granados para más señas, allá por el 2001, y recuerdo lo que pensaba mientras él y Alfredo Trejos me hablaban de la novela: no me va a alcanzar la plata para comprarla ni siquiera en el caso de que hicieran una segunda tirada. El tiempo pasó y gracias a la excelente edición de Lanzallamas, a que ahora trabajo y a un generoso descuento del librero oficial de Amón, Gustavo Adolfo Chaves, he podido finalmente hincarle el diente más de 10 años después de aquel entonces.

Quizá por haberle llegado tarde como lector le entré al libro con la curiosidad de qué habría provocado una reedición en un país en el que lo más grande que más de uno ha leído en su vida es La Nación del domingo. Porque seamos claros: un libro puede suscitar todo un burumbún en un momento dado y, si es malo, quedar uno o dos años después en el olvido. Ese, sin embargo, no es el caso de El más violento paraíso.

Primera edición de El más violento paraíso, San José, Ediciones Perro Azul, 2001.


La novela de Obando constituye una apuesta sui géneris en más de un sentido. Por un lado, como ya se ha subrayado en otras ocasiones, la novela consigue crear un universo complejo y ruidoso a través del cuál hablan múltiples voces, convergen diversas geografías y se superponen varias estéticas, la mayoría bien estudiadas y utilizadas por Obando, quien arremete contra una tradición literaria nacional en la que predomina un cierto realismo trasnochado. Para ello Obando se sirve de múltiples fuentes hasta cierto punto atípicas en nuestro medio: magia, pornografía y ciencia ficción, por ejemplo. Otro logro de la novela: no aspirar a sintetizar esas fuentes. En este sentido el autor de El más violento paraíso asume un riesgo más: el de utilizar un estilo incapaz de endulzarle el oído a nadie. En esto Obando es categórico: como las pelis tipo Baise-moi o La pianista, esta novela no está hecha para gustarle a nadie; si esta obra tiene fans es a pesar de ella misma. Se trata, pues, de un texto que no hace concesiones: no hay ningún gancho para atrapar al lector más allá del laberinto mismo que es la novela.

Por otro lado, Obando consigue crear una atmósfera que atraviesa las distintas historias que compone el libro. Más allá de la ilación de la novela a través del elemento dionisíaco, el texto se articula a través de un tropo que recorre la mayoría de historias: la búsqueda de lo nuevo en un mundo donde lo nuevo es imposible. De ahí que uno de los momentos más logrados de este libro sea ese episodio en que una personaje cae en cuenta de que solo se puede edificar un mundo sobre otro ya derruido.

Pero lo que me queda de El más violento paraíso no son, sin embargo, sus logros estilísticos. Lo que me queda, ante todo, son esas imágenes que este novelista le ha pedido prestadas a su poesía (recuérdese que los premios que el país ha sido incapaz de darle en narrativa a Alexánder se los ha dado a su lírica): un colegial que habla del minotauro mientras le chupan el culo, una mujer que se mete el dedo mientras ve el funeral de Lady Di en la tele, la estampa del último hombre estrellándose contra la nada mientras se empuja un poco de la droga que le queda. Al futuro literario costarricense le va a costar trabajo, si es que lo logra, deshacerse de esas imágenes.

Camilo Retana
(Marzo de 2012)

Segunda edición de El más violento paraíso, San José, Editores Lanzallamas, 2009.

viernes, agosto 20, 2010

LUIS CHAVES: Remembranza sobre Felipe Granados y Alexánder Obando

Invierno del 2008 en la casa de César Maurel. (De izq. a der.) María Morales, Beatriz Fernández, Alexánder Obando, Luis Chaves y Paula Piedra.
x
Otro año malo, de Luis Chaves, publicado en Fusil de chispas. Es la segunda parte de El zepelín silencioso, pubicado anteriormente en 89decibeles.

 Felipe Granados lee el capítulo 62 de El más violento paraíso. A su derecha, Ruddy Chinchilla.

lunes, octubre 05, 2009

BREVE MUESTRA DE POESÍA BREVE COSTARRICENSE (S. XXI)



Julio Acuña (1974-2008)


Reina de la Noche

Ella está aquí ahora,
en la nostalgia;
cuando te quiero escribir
siento el mareo.


(De Ontología menor, 2005)



Confesión

Dias como éste
en que solo la poesía
logra animarme.
Ni el pétalo de un cigarro
ni el vuelo de una silla.

(De Ontología menor, 2005)




María Montero (1970)


Reglas de juego

Todos coinciden en haberme amado.
Todos coinciden en haberse ido.

(De La mano suicida, 2000, 2006)



Luz Roja

Si mis hijas no estuvieran
pondría boleros
y una luz roja en la puerta.

Pero, que va, ya no me queda ese vestido.

(De La mano suicida, 2000, 2006)




David Cruz (1982)


Muerte del poeta

El problema
no es si un poeta muere.
Si sus manos están manchadas
de sangre,
Si su cuerpo está acorralado
por gusanos.
Si lleva un retrato bajo el brazo
y una Biblia.

El único problema será
cortarle la lengua.

De Natación nocturna, 2005)



Antique store

El piel roja
con abrigo de oso
y hacha en mano
mira Manhattan desde las ventanas:
la eternidad era mentira.

De Natación nocturna, 2005)




Felipe Granados (1976-2009)


Poemas del lobo feroz

De nada sirve sentirse oveja negra:
el lobo entiende poco de apartheid.

(De Soundtrack, 2005)



Nubes negras

Pedro Aznar
a la habitación número 13
de un hotel cualquiera


La habitación
es tan pequeña
que, aun juntándose,
apenas caben
los dos,
es decir:
aquí no hay lugar para
la muerte.

(De Soundtrack, 2005)




Mauricio Molina (1967)


Sueño

el ojo cuelga y se derrama sobre el lecho
una mujer se desnuda
y luego nada bajo las aguas
frías del iris.

(De Abrir las puertas del mar, 2004)



Estrella

siembro estrellas sobre la tierra del jardín
miro las flores iluminando la noche

(De Abrir las puertas del mar, 2004)



Las plantas carnívoras

el insecto
cansado de la vida
y del invierno
se acuesta
sobre un lecho de flores

(De Abrir las puertas del mar, 2004)




Alfredo Trejos (1977)


Pescados del mar

El mar no tiene perdón
cristo de repetidas lluvias
corazón del gran pez fijo del vacío.

Por saber tan poco
de la mujer que camina
sobre la cuerda floja de su espuma

el mar no tiene perdón.

(De Arrulo para la noche tóxica, 2005)



Corazón o residencia de invierno

Así como la oscuridad
conoce el agua
entra en el agua y ya no sale
el corazón se quedará para siempre
...............................en el pecho
como una balsa atrapada por el hielo.

(De Arrulo para la noche tóxica, 2005)




Luis Chaves (1969)


Pound, muerto, (un sueño)

A door closes
Behind me.

I am the key.

Finally,
No words,
No form.

I return now.
I rain.

(De Historias polaroid, 2000, 2001, 2009)



El objeto del deseo

Debajo de ese lunar tan sexy
crece en silencio
un tumor maligno.

(De Historias polaroid, 2000, 2001, 2009)



El ejercicio de la desproporción

Igual que en el dibujo del niño
donde la casa es del tamaño de la flor,
horizontal en media calle
antes de perder el conocimiento,
el atropellado ve unos zapatos
más grandes que la ambulacia.

(De Chan Marshall, 2005)



Teológica

Aquellas vacaciones prometimos creer en Dios si te bajaba la regla.

No te vino. Tampoco somos padres. Y Dios, bueno, será mejor que de verdad no exista.

(De Chan Marshall, 2005)


lunes, septiembre 21, 2009

RITOS FÚNEBRES


Los funerales de Patroklo

En los ritos fúnebres para su amigo, Aquiles hizo un derroche extraordinario de furia personal, de gran desafuero melodramático y de bienes materiales de todo tipo. También sacrificó una piara de cerdos, una jauría de perros finos, una cuadriga de sus mejores caballos y a doce adolescentes troyanos, hijos todos de las mejores familias de la ciudad asediada. Esta costumbre de sacrificar seres vivos en los funerales de un jefe o personaje importante es de cuño muy antiguo. La intención original era sacrificar esclavos para que sirvieran al señor en la otra vida, lo mismo que a una o varias de sus concubinas para que el amo pudiera refocilarse un poquito en el otro lado. Y aunque Hollywood ha popularizado la versión de enterrar al vikingo con un perro muerto a sus pies, lo cierto es que las más de las veces quienes acompañaban al guerrero al tártaro eran sus "thralls", es decir, sus esclavos y esclavas, con la intención de hacer más fácil la vida del muerto durante su muerte. (¿Que qué?)

Visto lo anterior, la intención de Aquiles de sacrificar a los doce chicos nobles a su amigo conlleva una triple función: primero humillar a Troya esclavizando lo más selecto de su joven aristocracia; segundo, darle a su amigo servidores que le atenderían en el Hades; y tercero, asegurarse que los sirvientes de Patroklo fuesen de la más rancia estirpe para gloria y renombre de su amado compañero.

Estación de la cosecha

La Emperatriz de la Guadaña anda ahora por estos barrios secuestrando poetas de toda clase y condición. Mencionemos tan solo los tres casos más recientes: Julio Acuña (junio 18, 2008), Felipe Granados (agosto 26, 2009) y Milton Zárate (agosto 29, 2009).

De Zárate ha dicho Clubdelibros.com: "su obra poética es ampliamente reconocida en el medio nacional, en donde destaca como uno de los escritores más prolíferos [sic] y vigentes". Zárate fue además Premio Latinoamericano de Poesía, "Valle Inclán" 1990; Premio de Poesía Editorial Costa Rica, 1990; y Premio Nacional "Aquileo J. Echeverría" de Poesía en 1991 y de nuevo en 1999. Pero antes de sentirnos impresionados por este currículo recordemos que muchos de estos premios son entregados endogámicamente desde esa benemérita institución de ayuda social (dedicada a la protección y amparo del mal escritor por medio de los grupos de terapia y los incentivos materiales) conocida como Asociación de Atroces de Costa Rica.

El señor Zárate además había publicado seis libros, en tanto que Julio Acuña y Felipe Granados solo uno cada uno.

Ahora también se habla mucho de los recién fallecidos en internet. Googleando hemos hallado más de cincuenta sitios que han dedicado homenajes, noticias y comentarios en torno a Felipe Granados; cerca de treinta con Julito Acuña, y casi cuatro (un link estaba roto) con el señor Zárate...

"Su obra poética es ampliamente reconocida en el medio nacional, en donde destaca como uno de los escritores más prolíferos  [sic] y vigentes..." ... las estultas palabras siguen siseando en nuestros oídos: "...uno de los escritores más prolíferos [sic] y vigentes..." Y nos ponemos a pensar, si tomáramos en cuenta el criterio de la joven poesía actual, de los jóvenes escritores de hoy, ¿cuál sería el o los escritores verdaderamente importantes para esta generación? ¿Quiénes son los que realmente son vigentes entre sus lectores y quiénes un simple zumbido de mosca en el oído? La pregunta habrá que hacérsela a los más de doscientos individuos que hoy escriben poesía en Cost Rica. Porque a mí me puede avalar la Editorial Costa Rica, la Asociación de Atroces de Costa Rica o incluso la Sociedad Protectora de Animales, pero si no me avala el lector, el artista, el amante de la literatura que lucha con y contra ella día con día, pues solo soy "prolífero" y vigente de manera placébica; es decir, soy un paciente más en esa asociación de ayuda al mal escritor y debo esperar mi turno para que quienes manejan dicho nosocomio me den el Premio Nacional por portarme bien.

En resumen, ¿quién es el vikingo y quién es el perro a los pies? ¿Quién es el gran guerreo caído y quiénes los esclavos, la piara de chanchos o el noblecillo infortunado que ahora servirá de copero?

La respuesta la tienen todos los escritores jóvenes de Costa Rica.

Nota:
Dedico esta entrada a tres jóvenes costarricenses que día a día hacen armas en la literatura: Jesús Bedoya, Óscar Fernández y César Matamoros.


sábado, agosto 29, 2009

FELIPE GRANADOS: Entre La Policía del Pensamiento y La Policía de los Sueños

Broken Pieces por SeanDitty

Era el 18 de diciembre del año 2000. Estábamos en el Centro Cultural Mexicano en la presentación de El más violento paraíso, mi primera novela. Tras las introducciones más o menos académicas (y la "blasfémica" de Jorge Jiménez) la gente empezó a participar animadamente. Mi hermana y mis primas de la "ultra católica" intervinieron para rescatar lo que habían dicho los presentadores más moderados. Los demás, guardaron silencio con una sonrisa apretada entre los labios.

Dentro de esa barahulla, donde uno se siente más perdido de lo que otros suponen, se me acercó un muchacho de unos 20 años y me dijo, en términos muy sentidos, lo que había disfrutado de la novela recién publicada. Lo hizo con esa prosopopeya tan particular que solo a los nacidos en la faldas del Irazú les puede salir con toda limpidez y naturalidad. Tan es así que me dijo "maestro" un par de veces y no me di cuenta sino hasta después, cuando ya se había ido. El muchacho se había despedido con la misma diáfana cortesía del principio y no volví a saber nada de él... hasta principios de enero del 2001.

Invitado por uno de mis amigos todopoderalcohólicos (club del que yo era fidelísimo miembro) me senté un sábado por la tarde en una mesa de la antigua cantina "Morazán" a esperar al amigo. En unos momentos se me acercaron dos muchachos; un era aquel de la presentación del México y el otro un amigo suyo, alto, triste, espigado, pero aún así, lograba mostrar una sonrisa casi infantil. Eran Felipe Granados y su feliz-triste alter ego Alfredo Trejos, ambos poetas de Cartago que estaban participando de un taller en San José. Después de unas cuantas birras y de otro par de infortunados "títulos de respeto" por fin pasamos al hermoso, altisonante y mágico voseo de los costarricenses. Esa noche salimos de ahí a las 12 pm, y se inició, al menos para mí, una romería de casi tres años donde nos veíamos todos los sábados y tomábamos en "El Mora" hasta la medianoche, momento en que pasábamos a "La Chicha" y luego a "Las Condes", cuando todavía era solo medianamente peligrosa.

Durante ese tiempo, Felipe y yo desarrollamos una intensa amistad basada en intereses comunes, sobre todo un gran amor por la literatura "cúltica" y por la música de corte similar. Él me educó sobre Charles Bukowski e Irvine Welsh; yo le enseñé algo de William Burroughs y Poppy Z. Brite. Él me introdujo a Nine Inch Nails; yo lo sumergí en Gustav Mahler y B. A. Zimmermann.

Lo que tienen en común estos siete artistas arriba mencionados es lo particular, lo diferente, lo marginal y muy humano. Reflejaban pues, muy atinadamente la vida de Felipe. Y no era que él los imitara, sino que tanto mi amigo como casi todos nuestros héroes pertenecían a un mismo cosmos, una dimensión donde vivir y hacer arte SIGNIFICAN lo mismo. Academias y poses aparte, Felipe Granados era un poeta "completo".

Cuando cumplió 27 años hizo una megafiesta en su casa de Tibás que muchos aún hoy recordamos. Estábamos la "crema y la nata" del desmadre. La lista de lo consumible me la reservo no por moralina sino por falta de espacio. Los acontecimientos en el baño de abajo y en rincones selectos de la casa también serían de hacer unos esbozos narrativos welshianos, tal como Feli lo habría querido. La música fue todo una antología de Iggy Pop, Patty Smith, Nine Inch Nails, Fito Páez, Charlie García, Sabina, y cuánta cosa más la gente trajera o el anfitrión tuviera por ahí tirada. Creo que lo más memorable de la fiesta fue un detalle del equipo de sonido, en realidad era una súper grabadora con un problemita técnico: la perilla de sonido estaba quebrada y trabada, por lo que solo se podía oír la múisca a todo volumen. Solución rápida de Feli Granados: se llevó la grabadora para el cuarto de pilas y la metió dentro de lavadora. El resultado es que aquel menjunje sonaba como una discoteca de ultratumba; una especie de Freddy Kruger D.J, pero a pesar de eso se oía bastante bien. Cuando Felipe quería que escucháramos una de sus partes predilectas decía, "Maes, oigan esta vara". Y levantaba la tapa de la lavadora para que la tronadora nos calara hasta el último de los huesos.

Otro detalle especial de esa fiesta fue ver a un Felipe Granados sobrio repartir y escanciar esencias y bebestibles con esa prosopopeya cartaginesa de la que ya hablamos. El poeta era un bartender nato, preocupado porque todo el mundo bebiera y que bebiera y comiera hasta caer. Corría de aquí para allá repartiendo tragos, almohadones, platos y demás néctares como un Ganimedes o una Hebe atendiendo solícito a todos los "dioses". Es decir, cuando Felipe era un caballero, lo era hasta el fondo... He igualmente, cuando quería ser un antisocial, también lo lograba con sonado éxito. Porque ese era el verdadero Felipe Granados: amigo respetuoso y tarambanas pertinaz; escritor sensible, y bribón tunante. Un ser múltiple en su manera de ver y sentir la vida; un alienígena bradburiano curando de su soledad a todos los colonos terrestres, y un solitario Gregorio Samsa en medio de su cósmica otredad.

Felipe Granados el que corría en las noches de Cartago huyendo de la Policía del Pensamiento, aquél engendro orwelliano que desea controlarlo todo, desde la manera en que pensamos hasta la manera en que debemos morir. Felipe Granados el que corría en las noches de San José hacia la Policía de los Sueños, aquel cuerpo de poetas inventado por Burroughs para reconstruir el deformado rosotro de la humanidad denostada por el virus de la censura.

La policía que te controla te dice lo que debe ser tu felicidad y lo que no debe ser tu felicidad. Pero la otra policía es aquella que te redime por medio de la palabra, por medio de la poesía noche a noche incubada en los bares y en las habitaciones del amor. Noche a noche... como si la vida se acabara mañana.

Felipe estuvo en el campo de batalla donde luchan desde tiempos inmemoriales ambos ejércitos. Se alistó en uno de ellos, blandió sus armas y peleó encarnecidamente. Y cuando cayó, lo hizo feliz porque luchaba por aquello en lo que creía, es decir -como si hubiera que aclararlo- Felipe no les permitió a los otros escoger cómo él debía morir.

Fue fiel a su manera de ver el mundo hasta en el último momento.

Te felicito, mi hermano, y envidio profundamente tu entereza. Ojalá estés en un lugar donde los que te rodean sean esos dioses cúlticos que tanto amamos.

miércoles, agosto 26, 2009

IN MEMORIAM FELIPE GRANADOS

Felipe Granados (1976-2009)
(Foto Ronald Reyes (C) 2008)

When the Tigers Broke Free

Siento la misma náusea
que el tigre
frente al aro
y sin embargo salto

e ingenuamente creo

que es a mí

a quien aplauden.


Pero este

es el costado

de la vida que me toca.


Mordamos,

su entraña

hasta
sangrarlo.


------------------------------------

Pretty Hate Machine

Nine Inch Nails

a Charles Bukowski

I.

Los vecinos

lo observan con cuidado

el ruido de su máquina

les molesta.


Es un vago
-dicen-
y vuelven a sus vidas

confortables.


Ayer, por ejemplo,

mientras el empleado de la compañía eléctrica

lo dejaba sin luz,

con una sonrisa los vecinos

murmuraban acerca de su vida,

de todas las cosas que debería hacer.


Miraban su jardín,

potencial amazonas,

miraba su cara de resaca y con baraba

y se marchaban orgullosos

de no tener la vida que le toca.


Es curioso.

Algunas veces

él piensa lo mismo.

Algunas veces

cree que tienen razón.


Pero se emborracha y se le pasa.


II.


Los vecinos

han vuelto a recordarle

que baje el volumen

de la radio

que no pueden dormir,

que ellos trabajan,

que no soportan

el ruido de su máquina cuando escribe.


No puede pedirles que se callen.

No puede pedirles que no trabajen.


Les pide entonces

que se larguen

de una vez por todas

a la mierda,

con gran escándalo de la señora

que lo deja reptar

en esa casa.


Esa casa que padece tantos vecinos.


La máquina sigue sonando como una certera

metrallet

y es una hermosa máquina de odio.

------------------------------------------

domingo, mayo 10, 2009

EL EMPERADOR LUIS CHAVES Y LA LEGIÓN DE LOS SUPERMALOS

Luis Chaves es ese tipo de artista que aparece por decantación del entorno, por depuración del ambiente, más o menos cada cien fracasos. Es decir, para producir un buen poeta como Luis, debe haber, de promedio, unos cien pésimos poetas. Esto es ley de la naturaleza y destino de las formas vivientes que evolucionan. Los malos perderán la batalla de la selección natural mientras que Luis y otros como él llevarán la especie poética a un nuevo estadio de evolución.

De entre los cien “genetic rejects” habrá epígonos de Chaves que hagan la vida de los lectores contemporáneos un verdadero infierno. Pero eso siempre pasa porque, nos guste o no, es parte del proceso.

Rubén Darío no solo fundó un movimiento de largo alcance que llegó a influir a poetas de la talla de Lorca, muchos años después, sino que también engendró los llamados “rubendaristas”, un ejército de lastrosos epígonos que deseaban cada uno recoger la estafeta de Darío.

Esto también le ha pasado a Laureano Albán, un poeta nacional con algunos buenos textos que ha hecho un sobrehumano esfuerzo por perpetuarse, de nuevo, por medio de un ejército de insufribles imitadores. Rubendaristas aquellos y trascendentalistas estos, siempre logran desprestigiar a su hacedor; ya sea por su mala imitación de este, o por la intransigencia de creerse geniales a toda prueba.

Pero bueno, si bien Chaves no es culpable del ejército de “chavistas” que saturan los ductos bronquiales de nuestra poesía, Laureano Albán en cambio (y dada su clara alevosía en el plan maestro del trascendentalismo) sí es culpable de la plaga que hoy tenemos de laureanistas, desde bostezos clínicamente certificados como tales, hasta engomados premios de poesía que sin lugar a dudas se han obtenido por medio del oportunismo y el padrinazgo.

Y hay una tercera tendencia; una que no tiene una figura de peso que le dé orientación y por ello muestra todas las atrabiliarias desfachateces de una gallina descabezada. Podríamos llamarlo “Movimiento Volvamos a la Tierra” ya que sus defensores más acérrimos son de origen rural. Estos señores sueñan con volver a repetir el “milagro abierto” de Jorge Debravo, pero carecen de una visión contemporánea de su entorno. Dicho de otra manera, todavía están afincados en las costumbres y maneras de la vida rural de hace cincuenta o más años, y también de la estética que iba con eso.

Con un panorama así, Luis Chaves (y siete u ocho excelentes poetas más) navegan en las aguas procelosas de un medio chato, gaznápiro y francamente muy hipócrita. Pero aún con ello estos buenos escritores sobreviven, precisamente porque esa es su naturaleza, sobrevivir y sobrevivirse por medio de la calidad de su obra.

Cada uno de nosotros ha elaborado su billboard de top ten poets, por lo que es dado suponer que cada buen artista engendra espontáneamente un número indeterminado de somníferos demonios a su alrededor. Vista así la cosa, y obviamente jugueteando con nuestras especulaciones numéricas, podríamos bien suponer que hay unas cuantas centenas de poetas mediocres publicando, o al menos llenando constantemente de guano nuestra alfombra literaria. Nuestro amigo el bloguero Asterión ha recopilado una lista de ochenta y tantos de ellos en las letras locales (incluido quien escribe). Pero sin duda son muchos más. Y muchos más aún tendrán que aparecer y morir para que la selección natural haga lo suyo y nos obsequie con autores bien logrados.

He aquí mi top nine de poetas nacionales. Dejo un espacio en blanco para cumplir con la decena de rigor y para que cualquiera, si lo desea, incluya su propio nombre.

Pero antes cabe destacar que varios miembros de esta fauna han cosechado premios internacionales importantes, pero que ninguno ―absolutamente ni unos solo de ellos― ha recibido el Premio Nacional de Poesía, muestra muy evidente de por dónde van los tiros y por dónde viene el excremento. Aclaro también que la lista no está en orden descendente sino aleatorio.

Klaus Steinmetz:
X Premio Hispanoamericano de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz, 2007. (México - Costa Rica).
IV Premio Mesoamericano de Poesía “Luis Cardoza y Aragón” 2008. (México - Guatemala)

Mauricio Molina:
II Premio Internacional de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz, 1998. (México - Costa Rica)
Mención honorífica del V Concurso de Poesía Neruda, 2000. (Chile)
Premio Editorial Costa Rica, 2003. (Costa Rica)

Luis Chaves:
I Premio Hispanoamericano de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz, 1997. (México - Costa Rica)
Mención en el Premio del Festival de Poesía de Medellín, 2002. (Colombia)
III Premio de Poesía Fray Luis de León, 2003. (España)

Gustavo Adolfo Chaves:
Sin premios.

Joan Bernal Brenes:
Sin premios.

Felipe Granados:
Sin premios.

Esteban Ureña:
Sin premios.

Alfredo Trejos:
Sin premios.

Alí Víquez:
Sin premios en poesía.

_____________

Si para que estos poetas sigan trabajando y publicando debemos también tragarnos las montañas de estiércol que nos visitan día e día en la poesía nacional, pues entonces lo haremos con franciscana paciencia.

Un saludo fraterno a Klaus Steinmetz, quien posiblemente se merecía el Premio Nacional de este año en poesía.

Felicidades a Mauricio Molina, homenajeado este año como invitado oficial de Costa Rica al VIII Festival Internacional de Poesía (Costa Rica).

Muy especiales felicitaciones a Felipe Granados, Alfredo Trejos, Joan Bernal Brenes, Alí Víquez, Esteban Ureña y Gustavo Adolfo Chaves, porque con tesón y absoluta dedicación a lo suyo han subido el ránking poético de Costa Rica que (como hemos visto en los casos de Steinmetz, Molina y Luis Chaves) cada día se codea más con la poesía internacional.

Y finalmente, gracias a vos Luis, porque leyendo ahora tu nueva edición de Historias Polaroid-Asfalto, reconfirmo que nuestra poesía está viva y saludable.
.
------------
Nota 1 : Carolina Lozada, colega escritora y bloguera venezolana, ha solicitado, con toda justicia, que incluyamos algunos textos de Chaves. Le incluyo a ella y a todos ustedes, pues, varias direcciones de la red donde encontrarán información y unos 20 poemas del autor invitado de hoy. Que los difruten y muchas gracias a Carolina por señalar oportunamente nuestra falta de complementación.
.

Luis Chaves. (Dos poemas en prosa).
http://www.mahmag.org/espanol/index.php?itemid=44

Luis Chaves en Zapatos Rojos – Argentina. (Siete poemas).
http://www.zapatosrojos.com.ar/Biblioteca/Luis%20Chaves.htm

Ediciones el Salvaje Refinado. (Nueve poemas).
http://members.tripod.com/eersin_1/id38.htm

Nota de prensa del lanzamiento de su libro más reciente.
.
Nota 2 :
(Obligada tras de leer los comentarios de Juan Murillo).
a). Mi top ten no está en orden ascendente o descendente, simplemente recopilé el grupo en un espacio de diez opciones.
b). La lista de autores se refiere a autores vivos en plena producción. No me metí, más por respeto que por otra cosa, con los monstruos del pasado.